Confesiones

LA SOLEDAD EMOCIONAL DE LA MADRE

mayo 10, 2018
maternidad

MATERNIDAD NO RECONOCIDA

Está lloviendo, un día más está lloviendo pero hoy no me importa, porque así disimulan mis lagrimones de esta maternidad no reconocida.

Llevo muchos días seguidos sin dormir y casi dos años durmiendo unos 3, 4 días a la semana. Me duelen los ojos, la cabeza y el corazón porque acabo de gritarle y decirle a un bebé de año y medio que me está consumiendo.

No es cuestión de felicidad, es cuestión de agotamiento.

Sigo caminando y pienso en tomarme el café que tanto necesito pero vuelven a asaltarme las lágrimas cuando caigo en que si quiero paz de mi guaponsito voy a tener que ponerle un dibujo en el móvil y no soporto hacerlo.

Quiero ser una buena madre pero hoy no tengo fuerzas y es el mantra que me repito últimamente, día tras día.

No es cuestión de felicidad es cuestión de culpabilidad.

Necesito ese café así que entro en el bar y pido uno muy corto ya que N siempre acaba bebiendo un poco. Pongo los dibujos, me traen el café y guaponsito alarga la mano, coge el café y sin querer me lo tira encima. 

Cierro los ojos, estoy tan cansada que me hierve la sangre y la piel, pero él me mira y hace “oooh mira mamá” y  me trago el cabreo. Pido otro café, el camarero se apiada y solo me hace pagar uno. 

Toca ir a la pescadería, está llena, llevo ya veinte minutos esperando y persiguiendo a N por la tienda.

Tira una lata y una señora me dice:

– Es que es mejor venir a comprar sin niño…

A lo que le contesto.

– ¿Señora, se está ofreciendo a cuidar de mi hijo mientras realizo las gestiones del hogar?

– Para eso está el padre.

– Trabaja.

– ¿La abuela?

– Trabaja.

– Vaya…

Dice la señora sin saber qué más decir.

Pasan 10 minutos más, N sigue nervioso por la tienda y nadie me ha preguntado si lo que necesito es mucho o poco, empatizando, ya no conmigo, sino con un bebé de año y medio.

¡Y yo solo quiero una puñetera bandeja de croquetas de salmón!

Al final, digo que me voy que el pequeño está muy nervioso. El pescadero sin mirar me dice “Lo siento”.

No es cuestión de felicidad es cuestión de empatía.

Otro día más, ya llevamos 3 horas solos.

Me llama mi madre, me dice que está a tope y por supuesto me pregunta por sus niños, sin olvidarse la famosa “¿Y N como ha dormido hoy?”.

Miro a N y pienso que ahora me toca parque, está en el momento de movimiento libre. Etapa puramente motriz. Me sé tan bien la teoría… y me funciona tan poco con él, solo para entenderlo pero no para aplicarla. Algo es algo, me digo.

Llegamos y no hay ni un alma, hasta los bichos están en el cole de bichos. Aquí casi todos los niños van a parvularios privados o públicos, hasta a chikiparks que se creen parvularios. Juego con N, estoy agotada, pero lo persigo, lo columpio, lo vuelvo a perseguir, lo saco de un charco. Últimamente llueve un montón, ¿Os lo he dicho ya verdad?

Otro día más, llevamos 6 horas solos.

LAS TAN IMPRESCINDIBLES E UTÓPICAS REDES DE APOYO

¿Dónde está mi red familiar de acompañamiento, esa que llaman imprescindible para la maternidad? Es un concepto de mentira igual que la conciliación familiar. No se porque se inventan tantas cosas…

Mi gente está trabajando, ocupada y estresada como la gran parte de la población o viviendo en otras ciudades. Así que, solo podemos contar con ellos en casos muy concretos. Y siempre con la sensación que molestamos. Culpabilidad otra vez.

Es lunes y como la mitad de fines de semana al año, mi fin de semana ha sido igual que el lunes. Con la diferencia que el fin de semana hay niños en el parque por las mañanas, junto con otros padres y madres. Ellos son la diferencia, yo no. 

“Mamá allá” grita N sacándome de mi ensoñación. Y cuando lo miro bien, siendo consciente de esos segundos de distracción, lo veo lleno de barro. Guaponsito y el agua, su alegría y mi gozo en un pozo.

Vuelvo a casa y mientras caliento el primero y hago el segundo, dejo que juegue en la pica con agua. Hace poco que he descubierto que es de las pocas maneras que me deja cocinar. Comemos juntos porque sino quizás no coma hasta las 3. Lo pongo a dormir y un día más se resiste. Está agotado pero a él le da igual.

Ya han pasado 8 horas desde que estamos despiertos y seguimos solos. 

Una hora más de lucha y por fin cae. Bajo, recojo un poco, me siento en el sofá y suplico que esta vez me de tregua. A los 10 minutos guaponsito grita enfadado como si no hubiera un mañana. Subo corriendo, lo calmo pero ya no me suelta.

maternidad

Tengo que recordar que mi mágico cuerpo es el lugar a donde pertenece mi bebé. Algo que al parecer el mundo ha olvidado, pues todo son obstáculos para esta unión.

A la hora se despierta. Sobre las 3 maridín se levanta, come, vamos a buscar a L al cole, jugamos y a veces me voy arriba a descansar. Poco, porque a las 6:30 empezamos con baños y cenas. A los 8 todos acostados. Maridín se va a trabajar y yo me quedo “no trabajando” en casa. 

Esa noche solo se despierta siete veces.

Y mañana es otro día más… 

No es cuestión de felicidad es cuestión de agotamiento.

No es cuestión de felicidad es cuestión de empatía.

No es cuestión de felicidad es cuestión de soledad.

 

REALIDAD DE MI MATERNIDAD, REALIDAD DE MUCHAS

Al mes paso 300 horas yo sola con N. Vamos a quitar siendo súper generosas unas 20 horas de acompañamiento de la abuela cuando he de ir al médico, tengo alguna gestión donde es imprescindible su apoyo o simplemente ese día puede estar con nosotros.

De esas 300 horas al mes hay que tener en cuenta que 80 horas aproximadamente no estoy sola con uno sino con los dos.

Mis hijos y mi marido son lo más importante en mi vida. Ser madre me ha hecho crecer, volver a mis huellas del pasado, reajustarme en mis convicciones y juicios. Me ha hecho amar a un nivel que jamás pensé que pudiera existir.

Ser madre es el regalo más maravilloso que me ha dado la vida. Pero ser madre tiene dos caras, la entrega es tan brutal que nos olvidamos de nosotras mismas, pues el mundo es el primero en olvidarnos. Mientras ese bebé esté cuidado lo demás no importa. A veces no nos atrevemos a explicar lo malo porque parece que por tener un bebé ya “debemos” estar sumamente felices y no podemos sentir ninguna emoción negativa.

Las maternidad es una incomprendida de la sociedad, falsas conciliaciones familiares, bajas maternales y paternales de vergüenza, servicios nulos o escasos de acompañamiento a la infancia. Parvularios privados carísimos frente a parvularios públicos con mucha más demanda que oferta.

Y lo que es más importante, incomprensión propia de la nueva yo.

Responded a estas preguntas conmigo.

  • ¿Qué mantengo de antes de ser madre?

En el caso de muchas mujeres, nada, en el de los hombres, mantienen su vida laboral y el hobby aunque sea con menos asiduidad.

  • ¿Qué hago con todas las horas que tiene el día?

Cuidar. Cuido de mis hijos, cuido de la casa, cuido de mi marido.

 

Hola mundo, la maternidad no ha dejado de existir, cuando no me reconoces, me anulas, me haces invisible, me aíslas de lo que era y conocía. Obstaculizas el crecimiento saludable de mis hijos, dificultas mi vínculo con ellos. Y te recuerdo que mañana ya no serás tú, sino ellos los que gobiernen este mundo. 

¿Por qué no nos reconoces?

No es cuestión de felicidad es cuestión de soledad.

 

Besos y babitas 😉

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19 Comments

  • Reply María mayo 10, 2018 at 3:33 pm

    Un abrazo enorme
    Gracias

    • Reply admirando mayo 10, 2018 at 3:35 pm

      A ti Maria. ¿Es necesario verdad?

  • Reply Rosana mayo 10, 2018 at 3:52 pm

    Mi hija va a cumplir 3 años en junio, por suerte debo decir q con mi marido hicimos un pacto tácito, él se ocupa más de la casa y yo de cocina, niña, compra a medias, repartimos funciones, por ese lado no tengo motivos de queja, pero como bien dices, la maternidad absorbe. Mi hija a fecha de hoy Td toma pecho, por lo q es imposible que yo haga algo de noche, se acabaron cenas de amigas en las q podías ser simplemente tú, y lo peor es q muchas q son madres no lo entienden. Que pronto se olvida cuando los niños ya están un tanto crecidos. Hace casi 3 años q mi marido y yo no estamos solos en el sofá viendo la tele o simplemente hablando. Hace 3 años q no voy al baño sola ni me ducho, y que decir de una ducha en condiciones, hace 3 años que he dejado de ser yo!! algo q yo antes criticaba de alguna madre. Con todo ello, no me arrepiento para nada de ser madre, y de tener la hija q tengo a la que adoro y quiero con locura, pero la maternidad es realmente brutal y dura, y tú, teniendo en cuenta las cartas q te han tocado, lo estás haciendo fenomenal!!!!!! Ánimo preciosa

    • Reply admirando mayo 10, 2018 at 3:55 pm

      Muchísimas gracias Rosana! Por suerte en casa tengo un papi que también se implica un montón. Pero sus horarios son complicado muchas veces. Es muy muy difícil. Pero lo que pienso también es que es una etapa, que iré volviendo a ganar mi espacio y el mundo me verá de nuevo y yo a él. Mientras solo tengo visión para mis dos guaponsitos 😉😘

  • Reply Anna mayo 10, 2018 at 4:00 pm

    Es precioso y terriblemente real lo que relatas. Nos falta esa tribu que tanto se nombra. Vivimos en una sociedad aislada, aséptica y frenética. Las vidas a contracorriente, como la vuestra y la nuestra, donde no hay un horario de lunes a viernes de 8 a 17h, te llevan al aislamiento, con hijos o sin ellos.
    La maternidad es bella y cruel a partes iguales. Y las penas, como las alegrías, compartidas se llevan mejor.
    Y yo, que soy muy de soluciones propongo… ¿porque no montamos un club de madres en castelldefels? Somos muchas, seguro, las que estamos en la misma situación. Unámonos y creemos nuestra propia red donde nos podamos dar apoyo… no?
    Ánimo Isa! Lo estás haciendo genial. Ojalá nos encontrásemos un día en el parque😉

    • Reply admirando mayo 10, 2018 at 4:55 pm

      Anna tu idea me parece maravillosa! No hace falta encontrarnos podemos provocarlo nosotras 😉😘

  • Reply Laura mayo 10, 2018 at 5:57 pm

    Yo tengo claro que vengo sobreviviendo porque tengo un trabajo a tiempo completo que me permite tener niñera. Y solo tengo uno de la misma edad que tu guaponcito, no se como hacen las que tienen dos o más! Adoro ser madre, pero también adoro tener una vida propia… voy a trabajar y tengo mi hobbie, menos que antes pero lo tengo. Y los días en que falta la niñera a veces siento que me faltan las fuerzas. Y solo se despierta 1 o 2 veces x noche. Ahora lo que más extraño es poder salir una noche, ya que sin la teta no se duerme. Y por más que diga la pediatra, no lo quiero destetar aún si él no quiere.
    Yo se que esto que voy a decir no es muy políticamente correcto pero es la verdad: no podría ser madre a tiempo completo. Mi cuerpo no lo resistiría. Te admiro!

    • Reply admirando mayo 10, 2018 at 9:27 pm

      Cada una tiene una situación particular. Todas son válidas siempre que uno actúe con el corazón y según sus capacidades. Cada familia encuentra su receta! Eso es lo importante! Un besito
      Yo tampoco sé cómo hacer lo del dormir jajajab

  • Reply batmami mayo 10, 2018 at 7:16 pm

    Hoy te has quedado a gustito! Día sí, día también! 24/7 y aún habrá alguien que te llama la mantenida, que no haces más que ser madre…
    Hay días realmente duro y aún hay gente que dirá que no te quejes, que tú te lo has buscado.
    Esto ni está pagado ni está valorado… pero me quedo tranquila que tengo la familia que quiero y recojo frutos. Para mi esta tremenda primera etapa es arrolladora pero es la crianza que he querido y a eso me agarro! ánimos guapa! lo del sueño, no sé cómo lo gestionaría….

    • Reply admirando mayo 10, 2018 at 9:25 pm

      Hola bonita! A gustito a gustito! Jaja. Bueno, es una parte de la maternidad, las sombras, también hay luces y unas luces bien brillantes. Y al final como dices hago lo que quiero, las formas las perfilaría un poco jaja pero me quedo con que puedo estar con ellos.

  • Reply Borja Martinez Garcia mayo 10, 2018 at 7:26 pm

    Brutal amor un post brutal! Por mi parte solo puedo decirte que hago lo que puedo para acompañarte de la mejor manera, en esta dura etapa.!

    • Reply admirando mayo 10, 2018 at 9:22 pm

      Cada uno hace lo que puede, eso está claro! Guapo!

  • Reply Reme mayo 10, 2018 at 10:28 pm

    Te admiro Isabel. Mucho. Escribes de una forma tan profunda, tan sentida, tan de verdad… Es muy fácil sentirse identificada, me es fácil sentirte… (No sé cómo explicarlo)
    Un abrazo “chillao y apretao”.

    Guapa tú!!
    (@osumaricruh😉)

    • Reply admirando mayo 11, 2018 at 12:11 pm

      Ala! Muchísimas gracias por tus palabras! Y por el abrazo chillao y apretao! Jaja Creo que cuando escribes con el corazón llega a quien lo lee. Gracias guapa!

  • Reply Renataenamorada mayo 12, 2018 at 8:16 pm

    Es duro, durísimo. A veces me pregunto si no era más feliz antes… a veces estoy tan agotada física y psicológicamente que no puedo ni hablar. Y si encima tu pareja no lo ve ni lo entiende entonces solo lloro… no existe tribu ni apoyo. Y encima soy autónoma en España, para llorar sin parar… gracias por tu post me he sentido identificada en cada palabra

    • Reply admirando mayo 13, 2018 at 6:00 am

      Renata la felicidad no tiene nada que ver con que estés agotada. Tú puedes sentirte así y ser feliz también. Lo que pasa es que es una etapa muy dura. Pero pasa, de verdad que pasa. Algún día no muy lejano dormirán jaja un abraso enorme! Gracias por compartir tu experiencia!

  • Reply Carmen mayo 21, 2018 at 1:12 pm

    El sistema actual, basado en el consumismo, el beneficio a cualquier precio y el hedonismo a todos los niveles no va a reconocer nunca un acto (cuidar), que no sale ni del egoísmo ni de la búsqueda del interés propio, sino del amor y la generosidad, que al fín y al cabo, son los sentimientos que hacen que haya cosas buenas en esta caótica sociedad. Primero vamos a reconocernos entre nosotras, sin ponernos etiquetas ni zancadillas unas a otras, y quizá entonces se puedan cambiar las cosas.

  • Reply Noemi mayo 25, 2018 at 4:25 pm

    Buff me siento tan identificada! Tan agotada y poco valorada. Encima la gente no entiende que dejé de trabajar,pues estaba acabando conmigo, después me quedé embarazada por fin, tras 9 años buscando. Para mi estaba claro que el estrés del trabajo me afectaba para concebir. Ahora quiero disfrutar de mi niña al menos un año. Después de tanto buscarla, quiero disfrutarla pero como tu dices hay días oscuros que me arrepiento y pienso, en irme a trabajar, tener vida fuera de ser mama. Volver a sentirme un poco yo misma, pero no quiero. La gente no ayuda, te juzga y te hunden mas. Te sueltan un “si te lo puedes permitir”. Pues no, no puedo, pero las guarderias también son caras y quizás me tire meses sin comer fuera y me tenga que quitar de mil cosas, pero mi prioridad es cuidarla. Ella y solo ella, sin tiempo para mi o la casa. Y como tu dices cuidar a los hijos no está valorado, así que me siento incomprendida a menudo.

    • Reply admirando mayo 25, 2018 at 4:28 pm

      Somos tantas verdad? Y además se confunden las cosas. Una cosa es que hayan días malos porque hoy en día es muy difícil criar y la otra es que no seamos felices o no estemos haciendo lo que queremos. Además parece que no puedas ni quejarte porque nos lo buscamos solitas. Jaja 😉

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