Educación y desarrollo infantil

DECISIONES CONTRA LA CRIANZA RESPETUOSA

Noviembre 16, 2016
la importancia de dormir

Muchas madres nos quejamos de lo cansadas que vamos y sin embargo no somos realmente conscientes de la importancia de dormir. Estos meses he recibido el apoyo de muchas de vosotras. Dándome ánimo, acompañándome en esas horas nocturas, empatizando… Y se agradece.

Pero me he dado cuenta que lo que se hace en las casas para que los niños duerman sigue siendo un tema delicado. Incluso llegando a esconder las medidas que se han tenido que tomar para tener madres sanas y niños que duermen. ¿Y porqué? Por la tan famosa filosoía llamada “Crianza respetuosa y con apego” y la cual, comparto en gran parte, a veces es confundida y llevada al extremo, olvidando que para respetar al niño no es necesiario que la madre se sienta machacada, destrozada y culpable por tener que tomar medidas que no le gustan. Con esta introducción adelanto dos cosas. Es un post sin pelos en las teclas y se que seguramente las medidas que hemos tomado en casa serán criticadas por algunas mamis. También es un post especialmente abierto a comentarios para que podáis compartir vuestra experiencia o estrategias que puedan ayudar. ¡Allá vamos!

LAS DOS CARAS DE LA CRIANZA RESPETUOSA

Me declaro fan absoluta de este movimiento. Soy partidaria de empezar siempre por ahí. En casa seguimos esta filosofía. Pero en ocasiones esta maravillosa y dulce teoría, no sirve para los terrores que a veces guarda la crianza. Hay veces que este método tan educado y respetuoso con el niño no es sino que un método de tortura para la madre que cree con todo su corazón en él y que lleva la culpabilidad grabada en la carne en cuanto ve al niño sufrir.

LA IMPORTANCIA DE DORMIR

Es un hecho, dormir es una necesidad biológica. Investigaciones recientes dicen que dormir repara el cerebro, fortalece el sistema inmunitario, ayuda a fijar los recuerdos, y alimenta. ¿Pero que podemos hacer si nuestros hijos no nos dejan?

Investigadores de la Universidad de Rochester, en Nueva York, han visto que durante el sueño eliminamos todos los productos secundarios tóxicos que se acumulan durante la utilización normal de las neuronas. Además generalmente, las demencias normales se asocian a problemas en los patrones del sueño.

El periódico

LA CULPABILIDAD DE LA MADRE

Jamás os sintais culpables con vosotras mismas por tomar decisiones respecto a vuestros hijos para poder dormir bien.

*Hablamos dentro de un sentido común y por supuesto consultado con el pediatra.

En el momento que nos quedamos embarazadas, también se está empezando a formar el pequeño monstruo de la culpabilidad. Ese monstruo que hace que aguantemos hasta límites inhumanos. Los cuatro primeros meses entre un niño y otro hacía medias de 3 horas de sueño, en total, e interrumpidas. Contra todo pronóstico no me afectó al humor la mayor parte de los días pero sí a la salud. Pero cuando me preguntaban siempre decía lo mismo: Porque soy muy feliz y eso ayuda, porque es lo que toca, porque es mi trabajo ahora…

Pero no nos engañemos, era y aun sigue siendo una tortura. Había tardes que de la resaca que tenía había llegado a vomitar. No era capaz de recordar algo en los siguientes cinco minutos a no ser que me lo repitiera hasta llevarlo a cabo. A penas podía terminar ninguna actividad durante el día, casi todo quedaba a medias. De relaciones íntimas con la pareja ni hablemos, estan aparcadísimas. Mi vida no es mi vida, literalmente estoy sobreviviendo al derrumbre físico. Podéis ver que entre un post y otro, hay semanas de por medio. Pero no confundamos, soy muy feliz. ¡Estoy felizmente destrozada! 😉

El otro día, me reía con el papi porque en mi agenda se dejó de escribir el 10 de junio (día que nació N, el segundo) y hasta mediados de Noviembre no había escrito nada más. Solo había un aviso el 14 de julio que decía “Día probable de parto”. Y así siento que han pasado estos meses. Llegó él y todo se pausó.

Cuando una noche duermo más, no consigo recuperarme, es como si necesitara dormir 4 días seguidos.

Así que tuvimos que tomar ciertas medidas porque la realidad es que tengo dos hijos y un marido. Y los tres necesitan atención.

La realidad es que somos madres pero antes somos humanas y como tales, tenemos unas necesidades que hemos de satisfacer para estar vivas, tengamos hijos o no. La realidad es que para ser mejores madres, mejores hijas, mejores mujeres, necesitamos dormir.

Cuando un enfermo de Esquizofrenia tiene un brote, una de las cosas principales es que duerma. Porque dormir le devuelve a la realidad. Les sana.

Entonces, porque hemos de sentirnos culpables cuando buscamos mil y una alternativas para que nuestros hijos duerman.

Me he torturado a mi misma y me he faltado al respeto durante meses mientras que he sido muy muy muy respetuosa con mis hijos durante 4 meses porque no quería verlos sufrir, ni quería darles nada. Porque sabía que conseguir que Leoncito se durmiera solo iba a ser un proceso duro de adaptación, porque el colecho no nos funciona pues N despierta a L. Porque N hacía pecho a demanda usando la libertad de esa “demanda” en su significado más amplio. Cada 10 minutos, cada hora, cada 5 min, pero nunca nunca me aguantó más de dos horas y media. Ahí va la otra cara de la lactancia.

EL MELAMIL QUE NO FUNCIONÓ

Nos quedábamos con él. Cogiéndolo de la mano como habíamos hecho siempre. Con sus gotitas de melamil que ya llevábamos meses de tratamiento. Se dormía, se despertaba, volvías a cogerlo de la mano, se dormía, volvías a tu habitación, se desperaba, se desvelaba unas dos horas y no había manera de que se durmiera ni metiéndolo en la cama conmigo. A las 2 horas conseguías que se volviera a dormir. Sin olvidar que hay otro bebé que demandaba cada hora, hora y media. Y así, durante 4 meses y medio cada día.

Cada día la tortura era más grande. Y muchas preguntaréis. ¿Y el padre? Pues el padre trabaja de noche así que estaba al otro lado del teléfono dándome ánimos, diciéndome que el mes que viene alargará, que L volverá a dormir bien, que mañana ya duermo en casa, que es una etapa… el pobre me animaba y me ayudaba como podía. El mejor regalo siempre han sido esas dos horitas que el aguantaba como un campeón a los dos peques mientras yo conseguía “dormir”.

Finalmente, ante la desesperación llamamos a nuestro querido pediatra.

-No puedo más. Necesito ayuda, necesito dormir. Creo que me estoy volviendo loca.

Y entonces nos recetó algo que muchas madres se pondrán las manos a la cabeza, se taparan los ojos, clamarán al cielo y mil cosas más porque va en contra de la crianza respetuosa y con apego pero mamis, va a favor de una madre mentalmente sana.

  1. L ha de aprender a dormir solo.
  2. Gotas de Varialgil. (Antiestamínico que da sueño).

Y como familia tomamos la decisión de hacerlo.

He de decir que L lo ha llevado muy bien. Solo la primera noche fue difícil, pero no le dejamos llorar solo. Hicimos un proceso lento que os voy a explicar por si alguna mamá está en la misma necesidad que yo.

  1. Previamente le habrás explicado durante unos días que el dia x empezará a dormir solito porque mamá también necesita dormir.
  2. Haces la rutina. Cuento, canción y “Buenas noches cielo, mami está en la puerta”. Y te vas.
  3. Se levantará unas 35 veces, lo devuelves a la cama y le dices “Hay que dormir que es de noche, mami está muy cansada y también se va a dormir”.
  4. Mantente firme.
  5. Si llora, entras lo calmas pero vuelves a salir.

la importancia de dormir

En nuestro caso, solo duró una noche. Al día siguiente se levantaba pero para hacer trastadas, sin pena ninguna. L es mucho L. Ahora, semanas más tarde, se duerme solo y como mucho se levanta un par de veces.

Y las gotas es un recurso que reconozco que no me gusta nada, pero hay veces que es necesario porque no solo yo he de dormir. Él también lo necesita para jugar, estar tranquilo, aprender, en definitiva, crecer adecuadamente.

En nuestro caso, conocemos niños que las han tomado, hicieron su función y ahora ya no las toman y estan perfectos. Y eso fue lo que nos hizo decidirnos por dar este paso tan temido de medicarlo para dormir.

Después de dárselo durante semanas, he de decir que sí funciona. Pero a la que bajamos la dosis, vuelta otra vez a las fiestas nocturnas. Después de informarme mucho, leer muchos artículos sobre el insomnio y los trastornos del sueño infantil, pude ver que una cosa que aparecía común en muchos casos era la falta de hierro. Así que, comentándoselo al pediatra y teniendo en cuenta que L es muy muy delgadito y está por debajo de su peso, podría ser una posibilidad. Y si esa es la causa, es tan fácil como hacer menús semanales con alto contenido en hierro y reforzar con Glutaferro. Además me he puesto de tope un par de semanas más de Varialgil porque ya llevaríamos dos meses dándoselo. Y queremos paralo ya porque has mañanas que sufre el efecto rebote y está muy irritable.

Así que, espero que sea falta de hierro y las cosas empiecen a mejorar.

Ya no me siento culpable, ya no temo, no duermo 8 horas seguidas porque tengo otro bebé. Pero ya “no duermo” dentro de lo que es una etapa normal cuando tienes niños tan pequeños. Ya no vomito, ya puedo hacer más cosas, ya puedo jugar con mi hijo L, ya puedo dedicar más atenciones al papi, ya puedo ser más “persona”.

En definitiva el mundo sigue y yo por fin, puedo formar parte de él, muchos días.

*Quiero dejar claro que en  ningun momento estoy aconsejando medicar a un niño para dormir. Pienso que es la última de las últimas opciones que debemos tener en mente. Y siempre bajo la supervisión de un pediatra. Me he decidio a contar esto porque es una realidad más del mundo de los niños. Una realidad que sufren muchas familias y que es un tema tabú muchas veces. Así que, aquí estoy, rompiendo el hielo después de que en un mismo mes, dos amigas desesperadas me preguntaran como estábamos viviendo las noches.

“Reparte respeto por igual y sobrevive a la tortuosa pero maravillosa crianza de dos bebés “.

¿Y vosotras? ¿Os habéis visto en alguna situación parecida?

Besos y babitas 😉

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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13 Comments

  • Reply Arancha Noviembre 16, 2016 at 9:52 am

    Enhorabuena por este post y por hablar tan claro de un problema que afecta a tantas familias.
    Comparto con que la parte mas dura de la crianza es el no dormir y descansar lo suficiente y que es algo que si no hacemos no solo nos perjudicamos a nosotras si no a ellos a largo plazo..así que bravo por haber hecho lo mejor para ti y tu familia.

    • Reply admirando Noviembre 16, 2016 at 2:00 pm

      Muchas gracias Arancha! Mi madre siempre ha dicho que un bebé puede desestabilizar a la persona más cuerda! Así que dos, ni te cuento! Jajaja A dormir todo el mundo! 😉 un besote

  • Reply Rosana Noviembre 16, 2016 at 10:05 am

    A veces de idealiza la maternidad!! y ojo, es preciosa, y no hay nada mejor q tener a tu bebé y no tan bebé en brazos, acunarlo, besarlo, pero también es cierto que agota y consume, estoy segura si digo q somos muchas las madres q hemos llorado lo indecible, a pesar d ser felices por cansancio y agotamiento. Mi bebé bonita tiene casi 17 meses, lactancia maternay colecho, y me da pánico pensar en el destete y pasarla a si habitación 😞😞, si con solo dejarla un rato ya me siento mala madre!!!! en fin, tiempo al tiempo, tú olé y olé, por todo lo q haces, por compartirlo, por ser persona, por no ser d esas madres q te dicen q sus hijos duermen, comen, hacen caquitas, nunca lloran!!!! JA!!! todos tienen algo, aunque a veces con el tiempo lleguemos a idealizarlos!! Un abrazo enorme mamis

    • Reply admirando Noviembre 16, 2016 at 2:04 pm

      Exacto, al final este blog es para compartir como madre y maestra nuestras experiencias. Eso no significa que siempre sean buenas, ni que tengamos niños perfectos. Así que, este es un blog con una familia muy normal y muy real detrás! Con sus cosas bonitas y sus cosas malas, que compartirlas pueden provocar críticas pero estoy segura que sobretodo ayudarán a otras madres con situaciones similares a sentirse mejor. Muchísimas gracias por tu aportación!! Un abrazo enorme!

  • Reply Sara Noviembre 16, 2016 at 2:17 pm

    Gracias por compartir esa experiencia. No sabes cómo te entiendo, llevo desde que nació mi hija, sin dormir más de tres horas seguidas. Ni me puedo imaginar lo que tiene que ser con dos bebés!

  • Reply Laura Noviembre 16, 2016 at 10:43 pm

    Después de mucho leer y buscar información, soy del parecer que la crianza respetuosa lo es de verdad cuando es respetuosa no sólo con el bebé, sino con la familia en su conjunto, porque el bienestar de nuestros bebés depende también de que sus papás y mamás estén al 100% para darles los mejores cuidados.
    Una mamá cansada y falta de sueño será también una mamá irritable, malhumorada, despistada, desmemoriada…. y eso siempre afectará al bebé.
    Creo que siempre habrá una solución razonable que sea respetuosa para el bebé pero también para el resto de la familia.
    Felicidades por el post.

  • Reply Emma Noviembre 17, 2016 at 11:38 am

    Yo te entiendo perfectamente. A mi hija mayor le empecé a dar biberones con seis meses al incorporarme al trabajo, y empezó a dormir seguido, así es que yo feliz. Prefiero que ella duerma y yo también a alargar la lactancia, la verdad. No estaba dispuesta a dar pecho cada poco rato con tal de seguir.

    La pequeña era una santa. Cos dos meses y tomando pecho solo, dormia toda la noche seguida. Así es que no tuve prisa en quitárselo. Paradójicamente, cuando ya no tomaba pecho empezó a dormir fatal fatal, ni en nuestra cama nos librábamos de 10 despertares cada noche. Y yo, como tú, me encontraba físicamente mal, y me torturaba pensar que ella tampoco dormía y que eso no era bueno para ella.

    Como yo no valgo ni estoy de acuerdo en dejarlas llorar, leí un montón y me hice un plan a medio plazo: se dormiría en su cama y no la traería a la nuestra a poco que se despertase. Yo me quedaba con ella hasta que se dormía, y la cogía si me lo pedía, pero la volvía a dejar en su cama. Fueron meses duros de levantarme cada hora a estar con ella todas las noches, pero poco a poco eso se fue reduciendo y empezó a dormir del tirón. Al final me funcionó lo de que la clave no es que se despierten, sino qué necesiten para volver a dormirse, y pasar a que no se diese cuenta ella misma de sus despertares, como nos pasa a los mayores.

    Yo admiro mucho a las madres que llevan mucho tiempo sin pegar ojo y aun así están contentas y lo llevan bien, pero yo no soy de esas, y me come la preocupación de que no puede ser bueno para mis hijas no dormir, ni para su crecimiento, cerebro, humor ni nada.

    En mi humilde opinión la clave en estos temas de crianza es no tomar las cosas o recomendaciones o tendencias que se dan ahora como verdades absolutas y rígidas, porque lo que sí que es cierto que cada niño y cada familia es un mundo. Tengo la sensación de que hoy en día se hace tanto hincapié en aspectos de la crianza con apego que algunas madres pueden sentirse presionadas, y tiendan a no seguir su instinto con sus hijos. Parece que si no sigues el pack completo a full, ya no crías con apego o ya no eres tal o cual cosa. Tienes que dar teta sin fecha de fin, aunque el niño no crezca o pida cada hora y esto le suponga no dormir, tienes que meterlo en la cama y llamarle colecho, la leche de vaca es veneno, y ya de paso el gluten también, tienes también que dar trozos y nunca purés. Tienes que portear siempre, y no dejarlo llorar nunca, ni aunque sea un minuto para hacer pis. Y más cosas, y si no haces todo en pack completo, ya no eres lo que sea como madre. Yo no creo en una maternidad así, creo que no hay verdades absolutas y que hay que adaptarse a tu hijo y a cómo eres tú como madre.

    ¡Me alegro de que estéis durmiendo mejor!

    • Reply admirando Noviembre 17, 2016 at 8:51 pm

      Emma como me ha gustado tu aportación, cuanto sentido común y serenidad. Muchísimas gracias y totalmente de acuerdo contigo. La clave está en encontrar el equilibrio!
      Un besote

  • Reply CARLA Noviembre 21, 2016 at 9:38 pm

    EMMA brutal tu comentario, totalmente de acuerdo.
    La maternidad, tiene que ser guiada por una misma sin prejuicios ni complejos ni temores a lo que la sociedad pueda decir, eso es lo natural y no las guías estrictas y faltas de solidaridad maternal!
    Todas hacemos lo que podemos, mandadas por las circunstancias.
    Gracias por este súper post, yo he aprendido mucho!

    • Reply admirando Noviembre 22, 2016 at 6:16 am

      Muchas gracias Carla! Lo interesante de estos posts tan reales. Es que la gente opina y comparte lo que piensa. Eso es súper gratificante por nos ayuda y enseña a todas. Hay muchas realidades y formas de hacer! Un abrazo enorme

  • Reply DECISIONES CONTRA LA CRIANZA RESPETUOSA II - Mirando desde tu alturaMirando desde tu altura Febrero 20, 2017 at 8:45 pm

    […] el post de Decisiones contra la crianza respetuosa nos habíamos quedado en que habíamos empezado un tratamiento con Varialgil. Y había funcionado, […]

  • Reply Emma Febrero 21, 2017 at 12:26 pm

    Yo es que no creo en la homeopatía. Mientras la evidencia científica no diga lo contrario, yo sólo creo en el efecto placebo que tiene. Me alegro muchísimo de que os haya funcionado, pero es que yo todo lo que no esté sustentado científicamente, no me lo creo, así es que nunca he dado homeopatía a mis hijas ni la he tomado yo.

    En nuestro caso la solución fue conductual. Mi hija no es que durmiese poco, sino que cada vez que se despertaba, me necesitaba para volver a dormirse. A nosotros lo que nos explicaron es que todos los niños hasta los 2-3 años se despiertan varias veces en la noche, también los adultos lo hacemos, pero que la diferencia es que los adultos sabemos volver a dormirnos solos, y por tanto no nos enteramos de estos despertares, y los niños, en cada uno de los despertares, piden a lo que están acostumbrados. Si es teta, teta, si es bibe, bibe, chupete, contacto con mamá o papá, o lo que sea. Y que la manera en que se duermen la primera vez en la noche, marca cómo serán o qué pedirán en sus despertares a continuación.

    En nuestro caso era así. Ella se dormía conmigo en la cama, y ya dormida la llevaba a su cuna. Después, cuando se despertaba, la volvía a traer a mi cama. Y así las veces que fuesen. Así es que lo que hicimos fue cambiar ese hábito, y que aprendiese poco a poco a dormirse en su cuna, conmigo al lado, pero en su cuna. En cada despertar hacía lo mismo, en vez de traerla a la cama, iba yo a su cuarto e intentaba que se volviese a dormir sin cogerla. Fueron dos meses duros de levantarme mil veces, pero funcionó al final, y poco a poco fue durmiendo del tirón, o al menos no llamando cuando se despertaba.

    En cualquier caso, en esto me imagino que es como en todo en la maternidad, cada niño y cada familia es un mundo, y a cada uno le funciona una cosa. Lo importante es que vosotros hayáis dado con la que os funciona a vosotros, y que ahora dormís todos mejor. ¡Y cómo se nota, eh!

    ¡Disfrutad de vuestras noches mejores!

    Un beso

    • Reply admirando Febrero 21, 2017 at 12:32 pm

      Hola guapa! También pasamos por eso, en la parte primera lo explico. Pero pese a que sabía dormirse solo, seguía despertándose y gritando de miedo por las pesadillas. Te entiendo, yo tampoco creía en la homeopatía, hasta que me ha demostrado lo contrario! 🙂 un besito

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