Educación y desarrollo infantil

LO SIENTO SI MOLESTA, ESTOY EDUCANDO

mayo 18, 2016
Lo siento si molesta, estoy educando

Estamos en la preciosa y dura etapa de los dos años. Y hay que atreverse a decir más “Lo siento si molesta, estoy educando”.

Preciosa porqué empiezan a hablar y sus lenguas de trapo son la mar de divertidas. Increible porque empiezan a reclamar independencia, su autonomía con los “Nene come yuyu solito”. Interesante porque sus gustos cada día estan más definidos. Tienen muy claro que les gusta y que no les gusta. Cambiante porque su evolución es evidente y veloz día a día. Curiosos con todo lo que les rodea y esponjas con todo lo que se les enseña.

Dura porqué es el momento de las rabietas, los “no quieres” (como dice Leoncito), la formación de la personalidad, la búsqueda de los límites o lo que muchos padres llaman “provocación”, aunque solo esté buscando su camino. El momento de las propias elecciones, ajustar sus gustos. Y todos estos cambios que a veces chocan con lo que queremos los adultos. Piden las cosas y quieren esa satisfacción inmediata de tener al momento lo que están pidiendo, sino son como un disco rallado “mamá mira, mamá mira, mamá ven, mamá ven, mamá esto, mamá esto…”. ¿Os suena verdad?

Por lo tanto, tendremos que encontrar un equilibrio sano en el que haya momentos en los que él pueda escoger que quiere y momentos en los que tenga que aguantarse con lo que nosotros pensamos que es lo mejor para él.

Como a veces le digo “Hijo, la vida es dura, no siempre se tiene lo que se quiere” o “No es una democracia Leo”.
Porqué no creo en la educación libre que tanto se ha puesto de moda, donde el niño hace lo que le da la gana. Porqué como adultos no podemos hacer lo que queramos en todo momento. Tenemos momentos de obligaciones y momentos de derecho. Sí creo en la educación respetuosa, cercana, dialogante y divertida que acompaña a nuestros pequeños para poder vivir en un mundo, bastante loquito por cierto.

Porqué tiene que aprender que puede tomar su propias decisiones. Y otras veces, tendrá que aceptar lo que le manden. Que su libertad ha de lucharla, pero que acaba donde empieza la del otro. Y de esta manera estaremos alejándonos del niño tirano del que tanto se habla hoy en día.

Tiene que aprender a esperar. Y esa espera, esa paciencia en los niños se trabaja, no llega del aire. Cada día un poquito, le hacemos esperar 2 minutos, luego 5, luego 10…
Porque tener niños que saben esperar es tener niños equilibrados. Tener niños que han practicado la paciencia es tener niños en paz, independientemente de lo enérgicos que sean.

lo siento si molesta, estoy educando

Un niño que ha puesto en práctica la paciencia es un niño que podrá sentarse a leer un cuento o a pintar concentrado un rato, o a esperar en la consulta del médico sin una tablet de por medio y montar un escándalo. Y ojo, siempre digo que los dibujitos en momentos clave, nos pueden salvar, pero no como una estrategia de nuestro día a día. Porque un niño que sabe esperar tranquilamente será un niño capaz de crear, de inventar.

Nuestra estrategia del día a día ha de ser conocer, querer, entender, jugar y educar.

lo siento si molesta, estoy educando

Conocer sus cosas buenas y malas, porque aunque pensemos que nuestros peques son perfectos, no lo son. Y asumirlo nos ayudará a entenderlos y quererlos tal cual son. Entendiendo sus virtudes y defectos. Trabajándolos y educándolos cada día estaremos creando futuros adultos independientes, sanotes y felices. Porque sabrán moverse por el mundo, podrán relacionarse correctamente con los demás. Porque les habremos enseñado y guiado en su camino.

Porque mamis, esto es una carrera de fondo. Una carrera en la que la paciencia es una de esas cosas que hemos de empezar a trabajar por nosotras mismas. Y así después, poder hacerlo con ellos. Tenemos un largo, intenso, estresante pero también bonito y divertido camino por delante. Pero hemos de relajarnos, tomarlo con calma, ponerle humor y recordar que aunque para ellos somos heroinas, en realidad somos mamás muy humanas que nos equivocaremos más de una vez en nuestra estrategia. ¿Y qué? Mañana podemos seguir intentándolo, porqué mañana es otro día y mañana hay que seguir educando.

¿Entonces que hago cuando tenga una rabieta en plena calle? Cabeza alta, tranquilidad, olvídate del mundo y educa.

Porque no pasa nada si mi hijo espera a que dos adultos acaben de hablar.

No pasa nada si coge una rabieta porque no le dejas jugar con la pelota dentro de casa. Porque esas son las normas que habéis escogido. Y tiene que aprender a respetar las normas, de la misma manera que tendrá que respetar las que le pongan en el colegio, en la universidad y finalmente en su trabajo.

Porque si estás en pleno centro comercial y quiere meter todas las bolsas de caramelos en el carro y no le dejas, y se tira al suelo. Y no cedes y el grita cada vez más. Tampoco pasa nada. Aunque la gente te mire, puedes mirarlos con tranquilidad, segura de ti misma y decirles:

Lo siento si molesta, estoy educando.

Y será el mejor regalo que puedas hacerle…

¡Nos vemos por Instagram!

Besos y babitas 😉

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6 Comments

  • Reply Sonia mayo 19, 2016 at 7:38 am

    Como ya te he comentado en Instagram, me interesa muchísimo este tema, Emma tiene casi 17 meses y necesito recursos para sus mini-rabietas (y las que están por venir) y para aprender a tranquilizarla cuando vea que se está poniendo demasiado excitada y nerviosa. He leído al famoso Carlos González, ahora estoy leyendo libros Montessori y estaba pensando pillarme el libro “El cerebro de los niños explicado a los padres” del neuropsicólogo Álvaro Bilbao.

    Vengo de una educación muy autoritaria y restrictiva, y no quiero educar a Emma de la misma manera. Pues eso, básicamente me faltan recursos para lidiar con circunstancias concretas del día a día.

    • Reply admirando mayo 19, 2016 at 11:30 am

      Hola guapa! Siempre que te interese abordar algún tema concreto, coméntamelo y hacemos post. Piensa que tu interés es el mismo que pueden tener muchas mamás. En las que me incluyo, pues a mí también me ayuda escribirlos porque me hace recordar y me da fuerza. Y para situaciones muy concretas también puedes preguntar que intentaré ayudarte o aconsejarte en lo que pueda. Y si necesitas a abordar algo más discretamente, me escribes al correo del blog! Las mamis nos hemos de ayudar! 😉 Besote

      • Reply Sonia mayo 19, 2016 at 11:56 am

        Muchísimas gracias! Me gusta tu forma de llevar la maternidad. Ya te escribiré un correito consultándote algunas cosillas. En principio quería saber qué haces cuando el pequeño es nervioso. Por ejemplo, Emma se quita la ropa cuando está en la trona una vez que empieza a perder interés en la comida. También me pide libros uno detrás de otro sin parar (es como ver a Groucho Marx gritando “MÁS MADERA”).

        Se me ocurrió que podría ser sobreestimulación, y retiré gran parte de juguetes y libros de su zona de juegos. Excepto cuando está malita, tiene poco tiempo de tele. Por la noche ponemos música clásica para intentar bajar el ritmo ¿Algún truco para calmar a los peques y empezar con el concepto “paciencia”? ¿Qué opinas de los relojes de arena para marcar tiempos?

        • Reply admirando mayo 19, 2016 at 12:56 pm

          ¿Has probado en no hacerle ni caso cuando se quite la ropa? Es decir, seguir igual, dándole de comer como si no estuviera quitándosela. Yo me haría la loca y si se la quita, pues que se la quite! Pero estoy segura que cuando vea que no hay reacción por tu parte, dejará de hacerlo. El tema cuentos. Los lee o pasa rápidamente las hojas sin prestar atención? Porque si los lee, te diría que tuvieras paciencia porque aunque sea un poco engorroso ir pasando de un libro a otro, es muy bueno y si encima te ayuda para que siga comiendo entonces es ideal. Pero ha de prestarles atención. Si ves que pasa por uno y otro indiscriminadamente es que aún no tiene la historia del cuento integrada. Entonces te aconsejaría que retiraras todos los cuentos y escogieras 5, por ejemplo. Y fueras trabajando uno a uno los cuentos. Siempre estos 5 hasta que veas que sigue y repite escenas o se para un poco a mirarlo más detenidamente. Cuando estos 5 estén más que mascados entonces puedes introducir otro de los que tienes guardados. Y seguir este proceso hasta que estén todos los cuentos bien trabajados y poco a poco. Otra opción es destinar 3 cuentos aproximadamente para actividades determinadas. 3 para dormir, 3 para comer, 3 para el salón. Y durante un par de semanas que solo mire esos cuentos. Si pide más, le dices que los otros cuentos están descansando. El exceso de cuentos sino están bien trabajados es como el exceso de los juguetes. Desordenan y no entretienen o como bien has dicho antes sobre estimulan. 😉

        • Reply admirando mayo 19, 2016 at 1:06 pm

          Respecto a los relojes de arena puedes usarlos y que te funcionen bien o que a los 10 segundos se hayan cansado. Aún son un poco peques. ¿Has probado a cantarle tu? Las típicas canciones infantiles. Y otro aspecto importante y que a veces pasamos por alto. Hace el suficiente ejercicio físico? Juegos motrices, parque, playa… De forma libre.
          Hay un ejercicio muy bueno para ver la cantidad de “no”
          Que decimos al día. Se ha de decir no, pero a veces nos pasamos! Jaja y ellos acaban estresados porque ya no saben que pueden hacer. Si puedes y te apetece te propongo este ejercicio para que puedas hacer auto observación. Cada vez que digas que no apuntalo y muy brevemente apunta a que has dicho que no. Al final del día, cuando la peque esté dormida lee los nos y contéstate a ti misma con mucha sinceridad, cuáles son realmente necesarios y cuáles podrías haberte hecho la loquita. O gestionarlo de otra manera, como por ejemplo cambiar el No, por una distracción. Ejemplo “alaaaa has visto ese coche de color rojo?” Alejándola de eso que no te gusta que haga pero sin otra negativa. Bss

          • Sonia mayo 23, 2016 at 10:18 am

            Perdona por no contestarte, esta semana pasada he tenido a la peque maluca.

            Gracias por todos los consejos. La ropa se la quita aún estando sola en la trona, incluso en la guarde, es muy nerviosa y no le gusta estar atrapada en la trona.

            Estas tardes he estado observando el tema cuentos que me comentabas. Antes era más pasar y pasar páginas y ya, pero es verdad que tiene libros favoritos que se los leo, a continuación los relee ella sola, señala, hace sonidos, y luego tiene otros que los abre, cierra y… MORE! BOOK! BOOOOOOK! Y así entre unos y otros engancha hasta 10-12 de una tacada. No sé si es positivo tanto empacho y tanta obsesión con los libros.

            Puede ser lo que dices, no, no pasa tiempo suficiente al aire libre. Ha pasado desde septiembre una temporada muuuuuy regulera con virus, y cuando ella se recuperaba yo caía. En modo maldición. Así que ha pisado pocos parques, columpios y plazas.

            En algún sitio leí (puede que hasta sea en tu blog) lo de una tarde en el parque sentarte con tu peque y anotar todos los NO. A mí no me hace falta hacer el ejercicio, sé que le digo demasiados NO. Estoy tratando de reducirlos, al papi le cuesta mucho más cambiar el chip.

            Tengo pendiente escribirte un mail. A ver si pillo un ratito tranquila 😉 Besitos

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